Día Internacional de los Derechos Humanos 2015

Comunicado de Prensa
John Kerry
Secretario de Estado
Washington, DC

La Declaración Universal de Derechos Humanos se forjó luego de la Segunda Guerra Mundial con miras a proteger la libertad y evitar futuras atrocidades. Hoy, en el marco de su conmemoración, recordamos el discurso que dio en 1941 el entonces presidente Franklin Roosevelt y que se conoce como las Cuatro Libertades, texto en el que se inspiró la mencionada Declaración y que la Organización de las Naciones Unidas escogió como tema del Día Internacional de los Derechos Humanos de este año.

Las “cuatro libertades” —expresión y culto y las libertades para vivir sin miseria y temor— son tan importantes e imperiosas en la actualidad como lo fueron cuando Roosevelt pronunció su discurso hace ya casi tres cuartos de siglo. Estas libertades junto a la Declaración Universal de Derechos Humanos en las que están consagradas sirven de guía a los tunecinos, quienes continúan luchando contra la difícil transición de la dictadura a la democracia; al pueblo de Birmania, el cual luchó incansablemente para efectuar las elecciones históricas de este año; al exdiputado y activista de derechos humanos Murod Juraev de Uzbekistán, quien finalmente fue puesto en libertad; y a aquellos presos de conciencia que aún anhelan su libertad, entre ellos Liu Xiaobo de China, Bassel Khartabil de Siria, Leopoldo López de Venezuela y periodistas, artistas, líderes religiosos minoritarios y activistas de los derechos de la mujer detenidos injustamente en Irán.

Hoy, —y todos los días, instamos al gobierno de Burundi para que contenga las niveles alarmantes de violencia que amenazan la estabilidad de ese país; a los gobiernos de China, Cuba, Egipto, Eritrea, Etiopia, Irán, Rusia, Arabia Saudita y Venezuela, entre otros, para que dejen de sofocar a los medios de comunicación libres y abiertos; y al régimen de Corea del Norte para que cierre inmediatamente los campos en los que se encuentran miles de presos políticos sometidos al hambre, al sufrimiento y al trabajo no remunerado.

Condenamos la actual represión y crueldad del gobierno de Assad en Siria y nos  mantenemos firmes en nuestra lucha contra el terrorismo perpetrado por Daesh, Boko Haram, Al-Qaeda, Al-Shabaad y demás grupos que no tienen ningún tipo de consideración por los derechos humanos o la vida humana.

Hoy, nos comprometemos nuevamente con la verdad de que los seres   de distintas religiones, origen étnico, orientación sexual y antecedentes son dotados de “derechos inalienables e igualitarios”.

Con el fomento inquebrantable y vigilante de estos derechos, tendremos un mundo más seguro y próspero para todos nosotros.