Discurso de Lee McClenny, Jefe de Misión de La Embajada de Los EE.UU., por La Conmemoración de Los 241 Años de Independenica de Los EE.UU.

Buenas tardes. Es un placer darles la bienvenida a este encuentro en el que estamos conmemorando el aniversario doscientos cuarenta y uno de la independencia de los Estados Unidos de América.

Este año tendremos una conmemoración más reservada y sobria –por ejemplo, no se contará con los tradicionales fuegos artificiales– por respeto a los millones de venezolanos que enfrentan actualmente grandes retos económicos y democráticos.

De hecho, quisiera pedirles que me acompañen a tomar a continuación un minuto de silencio y de reflexión en honor a todos aquellos que han sufrido o se encuentran actualmente sufriendo en espera de una Venezuela más justa, más próspera y más democrática.

Gracias

Nuestras dos naciones son el producto de ciudadanos valientes quienes creyeron fervientemente en la noción de que los individuos deben tener la libertad de escoger su propio gobierno… y la libertad de cambiar dicho gobierno si este ha dejado de promover el derecho que tienen las personas a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad.

Se trataba en ese entonces de ideas revolucionarias que hoy son plenamente aceptadas como principios democráticos; son parte de lo que unen a nuestras dos grandes naciones, nuestros dos grandes pueblos.  Y no es un secreto que estos son los principios de los que nuestros dos gobiernos disciernen cada vez más.

Más allá de nuestro amor por la democracia y la libertad, nuestros dos pueblos comparten una larga, feliz y fructífera historia de lazos que los unen —en lo económico, cultural y personal.  Somos dos naciones que representan comunidades nativas y de inmigrantes — unidas y con mayor fortaleza gracias a nuestra diversidad y porque admitimos, comprendemos y aceptamos nuestras diferencias como seres humanos distintos e independientes.

Los Estados Unidos están profundamente comprometidos con la búsqueda de la paz y la prosperidad de todos los venezolanos, y continuaremos acompañándolos a ustedes en la búsqueda de sus metas.  Nos acompañan en esta empresa la mayoría de sus vecinos en este hemisferio y sus amigos alrededor del mundo.  Solo queremos para Venezuela lo que ustedes quieren para ustedes mismos:  una nación próspera, democrática y estable, capaz de vivir en paz y de convivir con sus vecinos pacíficamente.

Reflexionemos hoy en todas las cosas buenas que nos unen.  Disfrutemos de toda la buena comida, la buena bebida, la buena música y, por supuesto, la buena compañía.  Quisiera reconocer las empresas que fueron muy generosas en su contribución en apoyo a esta conmemoración de hoy.  Estamos conscientes de las condiciones económicas que sufren y del compromiso firme y de larga data en cuanto a la relación entre Venezuela y los Estados Unidos.  Estamos altamente agradecidos por su apoyo.  Todo es mejor con la participación de familiares y amigos.

Los invito, también, a acercarse a las exposiciones y a disfrutar de la información que hemos preparado para hoy sobre el éxito compartido durante al año pasado.  Estadounidenses y venezolanos creando y más lazos de unión y amistad.

Quisiera especialmente invitarlos a conocer un poco más acerca de uno de los presidentes más excelsos de mi país, John F. Kennedy, quien visitó Venezuela en 1961. Para ello, pueden visitar la exposición que hemos preparado específicamente para el evento de hoy.  Me viene al recuerdo una de las citas importantes aunque quizá menos conocidas del presidente Kennedy: “La democracia no es nunca el logro final. Es un llamado al esfuerzo incansable”.  Esto es tan cierto hoy como lo era entonces.

Muchas gracias por acompañarnos en esta conmemoración de los doscientos cuarenta y un años de los Estados Unidos.  Que tengan también este próximo miércoles un feliz Día de la Independencia de Venezuela.

¡Viva Venezuela!  ¡Vivan los Estados Unidos de América!