Discurso del Encargado de Negocios, Christopher Lambert, en la celebración de Día de Independencia de los EEUU

El Encargado de Negocios de la  Embajada de los Estados Unidos en Venezuela
Sr. Christopher Lambert
28 de junio de 2018
Tal como fue preparado para su lectura

Buenas noches. Estimados miembros del Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, excelentísimos embajadores, honorables miembros del cuerpo diplomático, estimados amigos y compañeros, damas y caballeros.  Muchas gracias por su presencia en la noche de hoy, en la que nos reunimos para celebrar el aniversario de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos de América.

Quisiera comenzar transmitiéndoles un caluroso saludo de parte de Todd Robinson, nuestro Encargado de Negocios anterior y el Ministro Consejero anterior Brian Naranjo.  Como todos saben, ambos fueron expulsados del país el pasado 23 de mayo.

No obstante, nos mantenemos operativos y nuestras funciones como embajada continúan. Cada día, trabajamos para fortalecer los vínculos entre el pueblo de los Estados Unidos y el pueblo de Venezuela, a través de actividades y programas de intercambio cultural, comerciales y académicos, entre muchos otros.  Seguimos reuniéndonos con venezolanos de los distintos sectores de la sociedad y escuchando una gran variedad de posturas y opiniones, como es nuestro deber siendo representantes de un país diverso, libre y democrático.  Y seguimos expresándonos en favor de la democracia y las condiciones que permitan alcanzar nuevamente la prosperidad económica impulsada por un sector privado robusto y socialmente responsable.

Estamos reunidos para celebrar el día de la declaración de la independencia — el 4 de julio de 1776.  La democracia de los Estados Unidos, como todas las democracias, es una obra en curso.

Sin embargo, la construcción de nuestra democracia no fue ni rápida ni fácil, y tampoco ha llegado a su fin.

Cuando los fundadores de mi país redactaron la Constitución de los Estados Unidos escribieron lo siguiente, “NOSOTROS, el Pueblo de los Estados Unidos, a fin de formar una Unión MÁS perfecta…” Su visión no fue formar una Unión perfecta inmediatamente, sino una Unión que alcance su perfección con el paso de

las generaciones.  Sabían que las siguientes generaciones enfrentarían muchos retos.

Casi doscientos cincuenta años más tarde, aún continuamos esforzándonos para realizar esta visión.

Durante el movimiento por los derechos civiles en los años sesenta, valientes estadounidenses de todos los sectores sociales se unieron para protestar pacíficamente por la igualdad racial y la justicia social.  El Dr. Martin Luther King, Jr. llamó al activismo pacífico y participativo.  Sus palabras fueron: “Nuestras vidas empiezan a terminar el día en que guardamos silencio acerca de las cosas que nos importan.”

Hoy, en los Estados Unidos, el pueblo sigue construyendo la “unión más perfecta” que anhelaron nuestros fundadores.  Justamente en el curso del año pasado, el mundo fue testigo de cómo la ciudadanía en todo los Estados Unidos debatió abiertamente y se manifestó con protestas frente al abuso del poder policial, a las leyes sobre el porte de armas, al racismo, a los derechos de la mujer, a la inclusión social y a las políticas migratorias.

A diario, el pueblo estadounidense expresa libremente sus opiniones y trabaja por la mejora de nuestro país.  No nos escondemos de las realidades que enfrentamos.  Nuestro gobierno respeta la Constitución y las leyes.  Las cortes son independientes, a pesar de las presiones políticas.  El Estado no intenta callarnos.

Como ciudadanos, tenemos el deber y la obligación de representar y defender nuestros derechos y valores establecidos en nuestra constitución, como lo son la democracia y la libertad de expresión.  Estos mismos valores los comparte el pueblo de Venezuela y están consagrados en su constitución.  Tanto estadounidenses como venezolanos debemos tener el derecho de expresarnos y de criticar a nuestros gobiernos sin temor a la persecución.

Tenemos el derecho de vivir, estudiar y trabajar en el país en que nacimos, sin que nos veamos forzados a emigrar para sobrevivir.

Tenemos el derecho de votar en elecciones libres y justas.  Las elecciones del 20 de mayo no permitieron que los venezolanos ejercieran su derecho.  Los Estados Unidos se suman al conjunto de países democráticos de todo el mundo para denunciar aquel proceso electoral injusto.

Los Estados Unidos se han sumado a las democracias del mundo que llaman por el restablecimiento de los derechos constitucionales de los venezolanos.